Marco Antonio

Llegué a la consulta de la Dra Escaffi, pesando casi 94 kilos, el peak más alto en mi vida. Me la recomendaron bastante luego de buscar todas las formas posibles forma para bajar de peso.


Era muy bueno para comer, especialmente en momentos de ansiedad. Es por esto que tomé la decisión de ir a una consulta con la Dra. Escaffi, quien fue muy empática desde el primer día. Me recetó varios exámenes y a partir de los resultados me dio un programa a seguir.

Sin darme cuenta, bajé de 94 kilos a 88 dentro de los primeros meses. Me empecé a poner ropa que no me ponía hace tiempo. Luego de unos meses bajé la barrera de los 85 y a los 5 meses estaba en 82.

¡Es increíble lo bien que me ha hecho el programa!

Aumentó mi productividad en el trabajo y mi ansiedad disminuyó muchísimo

En el verano, que en ningún minuto me contuve para no subir de peso, me mantuve.
Por otro lado la doctora atendió a mi hermano, quien es autista y cuyo exceso de peso era un tema. Hasta el momento éste ha sido el único método que lo ayudó a bajar de peso sin tener que pasar por operaciones a las cuales no puede someterse por su condición. 

Lo que me llamó la atención es que después de hacerle los exámenes, no nos recetó nada en común. Cada tratamiento es personalizado y a mi me ha hecho demasiado bien y cambió mi vida de manera positiva

¡Hoy peso 78 kilos de manera estable y estoy feliz!

Constanza

Recuerdo haber ido a la endocrinóloga infantil y recibir el diagnóstico: sobrepeso. Me indicaron dieta y control con la nutricionista.

Desde ahí comencé a tomar leche descremada y me controlaban mucho el tema pan y los dulces, los cuales eran una verdadera adicción.

Desde pequeña me acostumbré a comer avena, cosas integrales, alimentos sin azúcar y descremados. Nunca fui una niña gorda, pero siempre fui de “contextura gruesa”. A los 13 años tuve el primer peso alto y llegué a los 59. Visité a una nutricionista y a un nuevo endocrinólogo. Recuerdo haber tenido mucha fuerza de voluntad, así logré pesar 53 kilos pero eso duró hasta que me aburrí de estar siempre a dieta. A los 15 pesaba como 57.

Después seguí subiendo, fuí al doctor y me diagnosticaron resistencia a la insulina por lo que comencé a tomar remedios. Durante toda la universidad me mantuve en un peso regular entre 66 y 68 kilos. Es extraño, pero a pesar de mi peso, casi no tenía celulitis.

Pasó el tiempo y al finalizar la universidad me fuí a Venezuela. Allí mantuve mi peso por casi un año. Hasta que conocí al que hoy es mi marido. Me dediqué a pasarlo bien y me confié.

Literalmente, sin darme cuenta, llegué a los 78 kilos. Él es muy bueno para comer, entonces todas las juntas, carretes o salidas estaban muy asociadas a comer.

Mi metabolismo ya no era el mismo que en la universidad.

Aun cuando yo comía muy poco comencé a engordar. Ahí me di cuenta que si bajaba de peso, eliminaba la resistencia a la insulina y todos mis males desaparecerían.

Tuve muchas idas a especialistas hasta que llegué a la indicada: La Dra. Escaffi.
En su consulta me sentí muy cómoda. Por primera vez me miraban como una persona que tenía una enfermedad. Después me dijo: Lo bueno de todo esto es que tu problema tiene solución, hay muchas opciones actualmente así que nos va a ir bien. Sonreí.

Revisó mis exámenes y vió que tenía síndrome metabólico. Estuve con fármacos 3 años completos hasta que me volví a estancar en un peso de 70 kilos.

Es ahí donde la Dra. Escaffi me dijo que debíamos considerar el siguiente paso: cirugía bariátrica. Después de resistirme bastante, acepté.
Amigas mías operadas me habían compartido sus experiencias por lo cual tenía miedo de que se me cayera mucho el pelo, de tener anemia o perder músculo con la cirugía. Nada de eso pasó gracias a las indicaciones y cuidados de mi Dra. Bajé 9 kilos de grasa y 1 de músculo.
Actualmente me mantengo en 62 kilos a mis 35 años. No soy flaquita, pero estoy sana. No tengo resistencia a la insulina ni hígado graso. Ya no hay riesgo cardiovascular. Mi respiración ha mejorado, mi condición física es muy buena. Sigo comiendo saludable.

Es cariñosa y genuinamente simpática. Es la única que ha logrado que mi marido vaya a verla y siga el tratamiento. Mi esposo bajó de 98 a 74.

La actitud de la Dra. Escaffi en todo este ha sido clave. No me ha dejado sola. En el mes 5 de tratamiento cuando subí un kilo en vez retarme me dijo: bueno Constancita, estabas de vacaciones, lo importante es que aquí estoy yo para ayudarte a bajarlo de nuevo.

No sólo fue una nutrióloga, fue psicóloga y amiga muchas veces.

Claudia (Telemedicina)

Mi primera sesión fue en abril, en plena pandemia.

Estaba con sobrepeso y durante la cuarentena comencé a subir más aún. En mi desesperación acudí donde la Dra. María José Escaffi quién está atendiendo por telemedicina. Me pareció una gran solución por que yo no pensaba salir de mi casa.

En este momento ya cumplí las 3 sesiones, he bajado de peso considerablemente y me he sentido excelente, lo que me devolvió la esperanza de poder estar mejor de salud.

¡Me tiene realmente feliz!

El proceso es cómodo y efectivo. Me controlo cada cierto tiempo y además ella me envía las recetas a mi casa.

Recomiendo de todas maneras esta forma remota de atenderse y también a la dra.
María José, por ser una profesional tremendamente preocupada y empática con los pacientes desde el primer minuto.

Belén

Siempre tuve problemas con el peso. Cuando llegué donde la doctora pesaba 115 kilos. Lo más chocante es que cuando me realice los exámenes, la doctora me dijo que tenía pre diabetes. Quedé asustada, soy muy joven y estaba  a un paso de una enfermedad que tiene tantas complicaciones. Más encima con ese peso no podía trotar porque podía resentir mis tobillos.

En ese momento comprendí lo que tenía y cómo puede impactar en el futuro. Ha sido muy importante tener el apoyo de mi doctora en este cambio de vida.

Ella me fue guiando con todo, me enseñó a comer saludable y en las cantidades correspondientes haciendo de esto un hábito. Partimos ajustando lo que comía y yendo al gimnasio. Pasé de ser una persona completamente sedentaria a hacer deporte 5 veces a la semana. Al principio cuesta, pero después todo se hace más fácil.

Cuando iba a los controles, veía como mi cuerpo mejoraba y recibía las felicitaciones. Luego de esto y de tomar los fármacos por un tiempo los exámenes de sangre mejoraron.

Mi último control fue hace un par de años donde pesé 74 kg  y fue demasiado feliz ¡Con la doctora Escaffi lo logramos 💜!

Claudia

Llegué a las manos de la Dra. Escaffi por recomendación de una prima, por descuido personal había llegado a pesar 79 kilos, demasiado para medir solamente 1.67, cuando tuve mi primera consulta me sentí profundamente contenida por la doctora, me entregó mucha información que me sirvió para comprender que estaba enferma y que con su ayuda y la del equipo de la CLC podríamos hacer todo para mejorar, luego de hacerme los exámenes correspondientes y comprobar cuán alterados estaban, iniciamos un camino juntas para lograr el cambio, partimos en abril de 2017, en diciembre de ese año ya había perdido casi 20 kilos, desde ahí han pasado ya dos años y medio, bajé un par de kilos más, y manteniendo mis controles permanentes y siendo responsable con mi dieta continúo estable en mi peso y con todos mis exámenes buenos!, sólo tengo palabras de agradecimiento para María José y el equipo de la Clínica.

Paulina

Siempre fui gordita, pero al ser mamá, esto empeoró.

Desarrollé enfermedades como hipotiroidismo, colesterol alto, resistencia a la insulina, hipertensión y crisis de pánico. Con esto empecé a tomar una gran variedad de medicamentos.
En paralelo a esto, me deje estar. La comida fue y será un tema siempre para mí, porque ella me acompañó estando triste y estando feliz.

La historia es así: Fuí a la Clínica Las Condes porque con mi pareja queríamos ser papás. Yo ya tenía enfermedades preexistentes que sabía debíamos controlar, pero había una en especial que yo no había tomado en cuenta. En ese momento pesaba 92 kilos. 

Por ende, me mandaron a la nutrióloga. No iba muy optimista, pero cuando entré a la consulta de la doctora Escaffi todo cambió. Me mando hacerme exámenes, los cuales obviamente salieron alterados, me dijo que con el peso que llevaba a cuestas, las dietas no serían mi solución. 

Entonces me mencionó que la mejor opción sería una manga gástrica. Lo que me hizo decidirme es que fui consciente que merecía ocuparme de mí. Sin titubeos.

La recuperación fue lenta, me ponía ansiosa. Al mes perdí 12 kilos y al mirarme al espejo no notaba mucho la diferencia, aunque el resto de la gente sí. Ya han pasado 5 meses y el total de mi peso perdido es de 23 kilos y por Dios que se nota!
Me pude comprar ropa que siempre quise, ahora cuando paso frente a una vitrina soy capaz de mirarme. La gente te ve distinta pero yo siento que mi actitud cambió, me siento más linda y más sana. Dejé de ser hipertensa y ya no tengo resistencia a la insulina.


Esta es una de las mejores decisiones que tomé en el último tiempo, ha sido difícil pero no por eso ha dejado de ser lo mejor que hecho. Los controles con mi nutrióloga María José Escaffi siguen y ella ha sido una gran profesional y ser humano para mi.


Mis dudas son resueltas y me tranquiliza el saber que ella es experta en este tema, siempre positiva y con muy buena disposición, solo me quedan palabras de agradecimiento para ella y desearle lo mejor en esta vida.


Espero que haya sido un granito de arena en este testimonio. Un abrazo y a cuidarnos en este tiempo que la vida nos pones retos que son siempre para ser mejores!