Fat-Talk
“Hemos comido como chanchos”
“estoy hecha una vaca”
“que suerte, ni se le nota que tuvo guagua”

¿Te suena? Un porcentaje importante de nuestras conversaciones, especialmente entre mujeres, giran en torno al peso, las calorías y la apariencia física. Esto es conocido como FAT TALK.

El fat talk incluye todos los comentarios, actitudes, críticas que refuerzan los ideales de delgadez como sinónimo de belleza, contribuyendo a la insatisfacción corporal. ¿Por qué lo hacemos? Es una creencia muy arraigada en nosotros que hacer comentarios negativos sobre el propio cuerpo o el del otro, puede funcionar como estrategia de control de la ingesta, es decir, “una ayuda para controlar lo que comemos”. Sin embargo, la evidencia muestra que logramos justo lo contrario: el fat talk aumenta la insatisfaccion corporal, la inseguridad, las conductas ansiosas y la sobreingesta. ¿Tiene algún riesgo?

La investigación muestra que una persona que participe en “Fat Talk” tiene mayor riesgo de comportamientos poco saludables (como dietas restrictivas o ejercicio extremo) y de desarrollar trastornos alimentarios, los que puedan afectar seriamente la salud mental y física de una persona. ¿Qué podemos hacer?

1. Cambia la conversación. Proponer otro tema ayuda a disminuir su frecuencia.
2. Ampliar la mirada. ¿Quieres decir algo amable a tu amiga? Busca una cualidad que resaltar más allá de su cuerpo.
3. Observa el lenguaje que usas al mirarte al espejo, e intenta mirarte en forma completa y no por partes.

Si eres madre o padre, te recomendamos:

– promover y practicar una alimentación saludable versus dietas restrictivas.
– Promover y practicar actividad física como espacio de salud y recreación versus enfocada en la pérdida de peso.
– Evita críticas constantes de tu propia figura (“estoy gorda, me molesta este rollo”) o la de los demás (te fijaste que tu tía está más gorda?) @dra_mackenna @psic_mariajoseleiva